Es verano y las altas temperaturas son difíciles de soportar en la oficina, no importa si tu oficina es pequeña o hay 10 plantas con miles de personas trabajando: El calor ha llegado para todos y nos esperan unos meses un poco duros que trataremos de llevar de la mejor manera posible.

El calor frecuentemente provoca síntomas como somnolencia, apatía, calambres en los músculos, aumento de la sudoración y sensación de agotamiento.

Es por esta razón por la que queremos darte 3 ideas para que tu equipo y tú podáis estar a gusto en la oficina:

 

  • Hacer pausas frecuentes.

La sensación de agobio y estrés es mucho mayor con el calor, por lo que el mal humor está a flor de piel. Te recomendamos que te tomes la libertad de hacer algunas pausas para despejarte y volver a tu puesto con mejor concentración y motivación. Para muchos expertos hacer una pausa significa beneficios como incrementar la creatividad y la productividad en el trabajo, prevenir lesiones osteomusculares e incluso mejorar el clima laboral y combatir la monotonía.

En este sentido, lo ideal es hacer una pausa más o menos larga, aunque en muchas ocasiones 5 minutos de pausa por cada hora de trabajo tendrá los mismos efectos que si la hacemos más larga. Lo importante es poder descansar un poco la vista y la mente.

Creemos que hay cierta confusión sobre qué es una pausa, por lo que consideramos importante darte algunos ejemplos de lo que NO ES UNA PAUSA:

  • Contestar el mail personal que lleva días en el buzón
  • Hablar con tu superior sobre cualquier tema laboral.
  • Quedarse en el sitio de trabajo, delante del ordenador pero haciendo otra cosa.

 

 

 

Por otro lado, queremos darte unos consejos para que sepas cómo puedes hacer una pausa activa más eficaz que ninguna otra!

  • Lo primero: Si puedes sería interesante que fueses tú mismo quien tuviera el control de tus pausas, para no tener que dejar una tarea a medias, ya que si perdemos la concentración, volver a recuperar el hilo es muy difícil.
  • Dar un paseo por la oficina, ir al baño y refrescarse las manos, la cara y la nuca o beber algo fresquito pueden resultar suficiente para aumentar el bienestar.
  • Puedes aprovechar para hacer un par de estiramientos, según las zonas del cuerpo que tengas más cargadas.

 

El resultado de una pausa activa y en el momento adecuado, es un mayor número de tareas finalizadas a lo largo de la jornada.

Y recuerda: ¡Hacer pausas no es perder el tiempo, es mejorar la salud laboral!

  • Hidratación correcta

Todos sabemos que debemos beber dos litros de agua al día y pocos somos los que lo hacemos, pero llegada la época de más calor del año beber se convierte en nuestro mejor aliado y casi una obligación para combatir la deshidratación que provoca la calor y la sequedad ambiental.

En contra de lo que creemos, el agua es recomendable beberla a temperatura media, porque si la bebemos fría provocará una bajada de temperatura corporal, y posteriormente, aumentando la sensación de calor.

Los dos litros diarios recomendados no tienen porque ser en formato líquido, pueden ser también alimentos que contengan altos niveles de agua, como por ejemplo la fruta.

La fruta es el complemento ideal en los días calurosos porque alimenta, hidrata y contiene azúcares saludables. Tomar un par de piezas de fruta y en especial aquellas frutas como la sandía, el melón o otras que contienen mucho agua, será un hábito que si te lo propones e intentas cumplir a diario, tendrá unos efectos buenísimos en tu organismo y por lo tanto, en tu desempeño laboral, motivación y por supuesto: ¡productividad!


Un hábito que en verano pierde eficacia: En las oficinas es muy habitual tomar café para no dormirnos pero cuando hace mucho calor deberíamos evitarlo. La cafeína suele resecar la boca y aumenta la temperatura corporal. Por lo que tendrás todavía más calor y lo peor de todo: seguirás estando agobiado. El café no es una solución nada buena si tu objetivo es hidratarte.

Si el objetivo es no dormirse y refrescarse te recomendamos beber un zumo natural o un combinado fresco de verduras y fruta (smoothies), ¡nada mejor para pasar la sed y con la dosis de azúcar de la fruta se activará tu vitalidad!

 

  • Ventilación adecuada.

La ventilación correcta y la calidad del aire interior son importantes para la comodidad, salud y rendimiento de los empleados.

Para poder ventilar una oficina es aconsejable abrir las ventanas y dejar airear el espacio  durante las primera horas de la mañana o a últimas del día. Pero cuidado antes de plantearte ventilar el lugar de trabajo debes de tener en cuenta lo siguiente:

· La cantidad de personas que hay en la empresa durante esos dos momentos del día

· Si hay empleados con alergia al polen es mejor ventilar por la noche, de lo contrario sólo conseguirás empeorar la salud de estas personas.

 

Teniendo en cuenta estos dos factores y lo que conlleva, podrás decidir cuándo es el mejor momento para ventilar los espacios cerrados de tu oficina sin molestar ni perjudicar a nadie.

España es uno de los pocos países habituados a disponer de persianas en las ventanas y aunque no todos los edificios de oficina tienen, siempre hay alguna alternativa como los estores o foscurit, que son unas cortinas más gruesas por las que no entra nada de luz Ambas alternativas son buenas para cuando el sol da de lleno en el edificio y son una al exceso de radiación solar.

Cabe destacar un hecho muy importante y un error que muchas personas cometemos: si en tu empresa se hace jornada intensiva y la gran mayoría de la gente se va a casa cuando aún hay luz del sol, es muy recomendable bajar las persianas, y así impedir que los rayos de sol calienten en exceso nuestro lugar de trabajo en nuestra ausencia. Al día siguiente, será más fácil ventilar y refrescar nuestro lugar de trabajo.

Otra opción para refrescar el lugar de trabajo es el aire acondicionado, pero en verano puede convertirse en un enemigo, ya que si se abusa de él puede afectar a la salud de los empleados. Por ello, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo (INSHT) explica que la temperatura óptima de las oficinas en verano debería estar en el intervalo de 23º y 26º porque una diferencia superior a 12º con el exterior no es saludable.

Una oficina térmicamente confortable es aquella que el 80% de sus trabajadores tiene una sensación térmica neutra.

Otra opción muy buena para ventilar los espacios es añadir plantas, a parte de las ventajas estéticas que tiene tener una planta en la oficina, estas permiten mejorar significativamente la calidad del aire: el C02 en el mejor de los casos se puede reducir hasta un 50%, como también la reducción del polvo, las bacterias y el moho. Y si además colocamos en lugares concretos las plantas, al aumentar la humedad, esto se traduciría en una reducción del aire acondicionado.

 

Recuerda que es muy importante tener un espacio de trabajo adecuado y confortable para que tus empleados se sientan a gusto y puedan estar motivados. Si quieres saber más sobre cómo ayudamos a nuestros clientes a acondicionar sus oficinas, no dudes en contactar con Refruiting.