En este artículo te mostramos varios consejos que te ayudarán a aumentar tu efectividad a lo largo de tu jornada laboral, así como reducir el estrés y mejorar tu salud. ¡Esperamos que te sean útiles!

  1. Resuelve primero las tareas más difíciles. Las personas estamos más frescas durante las primeras horas del día, por lo que es el mejor momento para trabajar en las tareas más complicadas.
  2. Evita la multitarea. Estar centrado en cinco cosas a la vez, sin acabar de terminar ninguna, lastra la productividad. El cerebro no está preparado para resolver varias cosas a la vez, así que intenta centrarte e ir avanzando en las tareas una a una.
  3. Mantén tu mesa y escritorio virtual ordenados. El desorden confunde y genera crispación. Un lugar de trabajo limpio y un ordenador organizado ayuda a trabajar de manera más serena y acceder mejor al material que necesitamos. Te sorprenderá la cantidad de tiempo y estrés que te ahorrarás si tus contenidos están bien organizados.
  4. Aliméntate adecuadamente. El cerebro, como cualquier máquina, necesita energía para funcionar. La peor elección que puedes tomar es coger un snack de la máquina expendedora, que te aportará azúcares y calorías vacías. Sustitúyelos por alimentos saludables como fruta o los frutos secos que te aportarán mucha energía y vitaminas para afrontar el resto del día.
  5. Ten cuidado con las tecnologías de la comunicación. El correo electrónico, el teléfono móvil, la mensajería instantánea y las redes sociales son muy útiles, pero pueden dañar seriamente tu rendimiento. Aprende a obviarlas mientras estés trabajando.
  6. Haz más deporte. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demostró que las personas que hacen ejercicio físico regularmente son un 20% más productivas que las personas sedentarias. Practicar deporte regularmente aporta vitalidad, agilidad, lo que se traduce en un mejor rendimiento.
  7. Haz merecidas (pero no largas) pausas. Cuando acabes una tarea, o cuando lleves mucho rato trabajando en algo, date un respiro. Sal a tomar el aire, entabla una pequeña conversación con un compañero, lee el periódico, etc. Esto hará que tu jornada sea más llevadera y productiva que si intentas pasar todo el día trabajando sin parar, lo que te hará acabar exhausto e improductivo las últimas horas.
  8. Evita reuniones innecesarias. Las reuniones son una excelente herramienta de comunicación y de acuerdo, pero muchas veces toman mucho de tu valioso tiempo para llegar a una conclusión a la que se podría haber llegado por mail o por teléfono.