Ya está aquí la primavera con sus flores, colores, nuevos aromas y, como no, frutas  sabrosas y muy beneficiosas para nuestro organismo. Sin ninguna duda, esta es una de las épocas más bonitas del año, pero no a todo el mundo le sienta igual su llegada. Muchos sentimos malestar, cambios de humor, fatiga y falta de concentración que hacen que nos cueste más enfrentarnos al día a día en el trabajo. ¡Pero no te preocupes!  Hay formas naturales de combatir la astenia primaveral y una de ellas es a través de una alimentación equilibrada que incluya las frutas de primaveras, ricas de vitaminas y minerales.

Hoy desde Refruiting, vamos a hacer un pequeño recorrido por las mismas hablando de sus propiedades y de cómo nos ayudan a estar cada día en la oficina con la energía a tope.

Frutas de primavera: cuáles son y qué beneficios nos aportan

No nos cansamos de repetirlo: la naturaleza es tan sabía que en las diferentes épocas del año nos ofrece las frutas que nuestro cuerpo necesita para enfrentarse a los cambios. Con la llegada del calor, el organismo tiene necesidad de recibir mayores cantidades de líquidos y no es por nada que las frutas de primavera  están provistas de más líquidos y minerales. ¡Veamos cuáles son!

Las fresas
Son las reinas de la primavera, no solo por su color, textura y sabor, sino también por el intenso aroma que desprenden. Destacan por su alto contenido en vitaminas C, A, ácido fólico y antioxidantes que nos ayudan a proteger las células de nuestro organismo y mantener los tejidos en perfecto estado. Su aporte mineral es también elevado, sobre todo por el hierro, pero también por el yodo, potasio y magnesio y contribuyen a evitar la retención de líquidos. Además de ser deliciosas,  son muy bajas en calorías y por tanto ideales para mantener la línea y prepararse a la operación bikini.

Las cerezas
Jugosas, brillantes y muy sabrosas, las cerezas no solo endulzan un duro día de trabajo, sino que ayudan a mantener la memoria fuerte y nítida. Ricas en antioxidantes, vitaminas C y E, hierro, fibra, ácido fólico, potasio y magnesio son el alimento por excelencia para el cerebro y la salud articular y muscular. Además, contienen melatonina, una hormona que se segrega por la glándula pineal durante la noche. Esta hormona participa en la regulación del sueño y también en la temperatura corporal, de modo que su consumo junto con una actividad deportiva adecuada ayudará a tu descanso nocturno.

El melón
En la recta final de la primavera aparece otra fruta muy rica: el melón. Sin ninguna duda, pocos son los alimentos que pueden igualar su bajo contenido en calorías, ya que además se trata de una fruta que tiene un 90% de agua en su composición, mejorando así la hidratación corporal y ayudándonos a depurar nuestro organismo.  Además, aporta unas buenas dosis de vitaminas A, E, C y betacarotenos y contiene un amplio abanico de sales minerales que nos ayudan a reponer las que perdemos a través del sudor en los meses más calurosos.

El albaricoque
Es otra de las delicias que nos trae la primavera, con grandes propiedades antioxidantes y rica en vitamina A, B, C y K y minerales como el hierro, calcio, fósforo. El albaricoque, su alto aporte en fibra, es también recomendable para regular el tránsito intestinal y para reforzar el sistema inmunológico, que puede verse alterado con los cambios de temperatura. A  esto debemos sumarle las importantes dosis de potasio, necesario para dar energía a nuestros músculos.

Hasta aquí nuestra selección de algunas de las frutas más características de la primavera que puedes comer para desayunar, como tentempié a media mañana o por la tarde, o puedes mezclar con ensaladas y yogures.  Y recuerda: tener horarios regulares, hacer ejercicio físico moderado y seguir una dieta sana y equilibrada te ayudarán siempre a sentirte mejor y estar con energía a tope durante todo el día. ¿Preparado para disfrutar al máximo de la primavera?