Por ahora puedes estar tranquilo, has escogido la alternativa más saludable, comer precocinados cada día no es la mejor opción. Pero tampoco te nos confíes demasiado, ahora tienes que saber escoger bien qué pones dentro de tu preciada fiambrera para que comer en la oficina no sea tu condena a muerte.

Vamos a regalarte 5 consejos para saques el máximo jugo de este hábito tan saludable, y te conviertas en un experto en comer en la oficina:

  1. Planifica el menú semanal: Es la mejor manera de evitar comer cada día pasta y carne. Y recuerda, ¡FRUTA! Mucha fruta.
  2. ¿Te gustan los combinados? Pues ves llenando tu tupper de pasta, arroz, patata o legumbre, y combínalo con verduras crudas o cocidas y proteína animal. Ya verás que subidón.
  3. Evita las grasas y los azúcares simples: a lo mejor ahora no entiendes por qué, pero en un futuro nos lo agradecerás, como los hijos con sus padres.
  4. Transporta tu cofre del tesoro de forma adecuada: utiliza fiambreras isotérmicas y que te den la posibilidad de llevar algunos ingredientes por separado para terminar de mezclarlos en tu oficina.
  5. Haz un poco de chef en tu oficina: en la medida de lo posible lo ideal es que aquellos alimentos que tienes que cortar, los disecciones en tu trabajo, de lo contrario pierden propiedades por el camino y se deterioran más. Además, los aliños por ejemplo cambian las texturas de las comidas. En caso de no poder hacerlo así, prepáralo la noche antes y guárdalo en la nevera hasta tu partida al trabajo.