Numerosos expertos confirman que el compromiso está directamente vinculado a la implicación, la productividad y la efectividad. De hecho, un estudio llevado a cabo por la empresa Gallup averiguó que las empresas con trabajadores altamente comprometidos son un 20% más rentables, por lo que es fundamental que las empresas pongan las medidas necesarias para impulsarlo entre su plantilla.

Desgraciadamente, las empresas españolas no destacan por tener trabajadores comprometidos sino más bien lo contrario. Una encuesta llevada a cabo por la consultora e-Motiva a unos 130.000 empleados de 90 compañías públicas y privadas averiguó que tan sólo el 30% de los trabajadores afirman estar muy comprometidos con la empresa en la que trabajan.

Dada esta situación, ahora es más importante que nunca que las compañías centren sus esfuerzos en impulsar el compromiso entre sus trabajadores, y para ello, antes debemos saber cómo medirlo.

Para empezar, debemos saber cuáles son nuestros objetivos y metas, así como las herramientas que vamos a utilizar para medirlas. Una vez lo tengamos claro, pasaremos a determinar los KPIs (Key Performance Indicators), es decir, los datos que nos permitirán determinar el nivel de compromiso en nuestra organización. Estos pueden variar mucho en función de los objetivos de cada compañía pero te mostramos 3 que pueden ser utilizados en cualquier ocasión:

1. Niveles de satisfacción

Las encuestas de satisfacción son la mejor herramienta para conocer cuán satisfechos están tus empleados con sus posiciones y qué opinan de la compañía como lugar de trabajo. Una buena manera de hacer las encuestas es de manera anónima, de este modo tus empleados se sentirán más libres de expresar abiertamente su opinión.

En este tipo de encuestas también puedes animar al equipo a plantear sugerencias y posibles cambios que crean que harían de la compañía un mejor lugar de trabajo.

Es importante que fijes la frecuencia con la que vas a realizar las encuestas, nosotros te recomendamos hacerlo dos veces al año.

Algunas preguntas que podrías plantear son las siguientes:

¿Te sientes valorado por la organización? ¿Estás satisfecho con el equilibrio entre el trabajo y tu vida personal? ¿Sabes lo que se espera de ti en el trabajo? ¿Tienes buena relación con tus compañeros de trabajo? ¿Te sientes identificado con los valores de la empresa? ¿Tu posición te ayuda a crecer como profesional?

2. Productividad y efectividad

Si la producción es lenta o las ventas están cayendo podría ser indicativo de que tus empleados están desmotivados y su compromiso con la empresa está decayendo. Ante esta situación es importante que evalúes detenidamente aquellos departamentos que están cayendo y pienses cómo solucionar la situación.

Una buena manera de hacer frente a este tipo de situaciones es crear incentivos para motivar a tus empleados e impulsar su implicación en el trabajo.

3. Ausentismo y tasas de rotación

Para calcular las tasas de rotación de tu plantilla tan sólo tienes que dividir el número de empleados que se van a lo largo de un mes concreto, entre el número de empleados que tenías a principios de mes. Si es más del 10% deberías empezar a preocuparte.

Por otro lado, si notas que cada vez más trabajadores faltan al trabajo de manera continuada y sin una razón concreta, también deberías plantearte hacer algo al respecto.

4. Empleados satisfechos

La satisfacción de tus clientes con tu organización es un claro indicador de la manera de trabajar de tus empleados y, por tanto, de su compromiso con la empresa. Si tus clientes están contentos contigo, significa que tus trabajadores se esfuerzan en entender sus necesidades. De lo contrario, estás ante una falta de implicación de tu plantilla.

¿Mides el compromiso de tus empleados? ¿Qué indicadores te son más útiles?