Descubre el método más sencillo y artístico para cortar un mango.

El mango es una fruta deliciosa, llena de sabor y con un dulzor tropical que embriaga cualquier paladar. Sin embargo, es difícil de cortar y puede ocasionar un auténtico desastre. Además, la gran semilla de su interior dificulta la labor.

Por eso, y porque sabemos lo agradable que es comer fruta de forma cómoda y sin ensuciarse, te enseñamos a cortar el mango.

  1. Lava el mango: Sumerge el mango en agua fría y frótalo con delicadeza mientras lo enjuagas con las manos.
  2.  Colócalo sobre una superficie resistente: Colócalo en vertical y córtalo hacia abajo, empezando por la parte superior.
  3. Corta las mejillas: El mango tiene una semilla plana en el centro, que ocupa mucho espacio y no podrás cortar. Debes hacer los cortes paralelos a la semilla, obteniendo dos mitades con mucha pulpa.
  4. Haz pequeños cortes en las mejillas: Haz varios cortes paralelos con una distancia similar entre ellos. Luego haz cortes perpendiculares a los primeros y obtendrás una bonita mejilla de mango troceada en pequeños cubitos.
  5. Corta los segmentos y compártelo con tus compañeros.

Pero además el mango no sólo es una fruta estéticamente bonita y con un sabor delicioso.

El betacaroteno del mango es un poderoso antioxidante que previene enfermedades respiratorias como el asma, y algunos cánceres, como el de próstata.

Su alto contenido en vitamina K ayuda a proteger los huesos. El calcio que absorbemos aumenta con la ingesta de esta vitamina, ayudando a prevenir el deterioro de la masa ósea.

Mejora la salud digestiva, siendo una gran fuente de agua y fibra, y evita de esta forma los problemas de estreñimiento.

Además, ayuda a mantener brillantes y sanos el cabello y la piel.

Ahora que ya sabes todo esto, puedes disfrutar de tu mango en la oficina junto a tus compañeros y agradecer todos los beneficios que te aporta este alimento.