La Gamificación (derivado de game, juego en inglés) es un recurso empresarial, que consiste en organizar un juego para motivar a los empleados a hacer una actividad que no les guste.

¿Cómo funciona? La empresa ofrecerá premios, medallas, puntos, ránkings o recompensas a los empleados que tengan un buen desempeño esa tarea. Eso hará que los empleados se armen de ambición y de ganas aunque sea un trabajo monótono o indeseado, ya que hay un gran premio en juego. Cabe destacar que esto es un recurso que debe ser eventual, no se puede practicar cada semana porque entonces su valor se reduce.

Vamos a conocer las ventajas empresariales de llevar iniciativas de gamificación en una empresa y algunos ejemplos de éxito:

· Eleva el engagement al máximo: Si la oferta es, por ejemplo, que los cinco empleados que más clientes cierren en un mes aparecerán destacados en la newsletter interna, puedes estar seguro que el departamento comercial se llenará de ambición, de ganas, y su cabeza no parará de pensar en cómo vender más.

· Ahorra costes a la compañía: Como es evidente, si el equipo da lo máximo de sí mismo la compañía ahorrará tiempo y recursos. Correos, por ejemplo, se ahorró un 70% del presupuesto que tenía para una acción organizando un juego. Hizo un ránking en el cuál los trabajadores que más páginas de la web de Correos revisasen y más propuestas de mejora diesen, tendrían los mejores premios. Como se regalaban premios de forma puntual, el equipo se comprometió muchísimo y Correos ahorró miles de euros en su remodelación de la web.

· El empleado recibe más reconocimiento: Un 75% de los trabajadores que renuncian a su trabajo lo hacen por falta de reconocimiento en la organización. Sin embargo, las actividades de Gamificación permiten a los empleados con más talento o disposición demostrar sus capacidades.