Nos hemos pasado toda la vida corriendo cuando nuestras madres nos gritaban: “¡HIJO, que se van las vitaminas del zumo!” y resulta que…

  1. El zumo de naranja pierde propiedades si no está recién exprimido: ¿alguna vez has hervido un zumo a más de 120ºC? Pues entonces puedes estar tranquilo, ¡no pierde propiedades! Y no lo decimos nosotros, nos lo dicen los expertos. Lo que sí que es importante es conservarlo de forma adecuada, porque sino las propiedades se pueden deteriorar.
  2. Comer naranja es malo para el hígado: nada más lejos de la realidad. Es una de las mejores ayudas naturales que tenemos para limpiar nuestros órganos internos, tanto el hígado como los riñones.
  3. Calentar la naranja en el microondas ayuda a obtener más zumo: ya te adelantamos que este mito es cierto, ¡pero cuidado! Si te pasas no solo te vas a quemar, la naranja desprende aceites volátiles y puede que el zumo pierda sabor y propiedades. Nosotros te proponemos una alternativa (la alternativa sana): rodar y apretar un poco la naranja con las manos para ablandarla, ¡esto también funciona! Y si te quedas con ganas de más te exprimes otra naranja.
  4. No se pueden tomar lácteos con el zumo de naranja: se dice que la leche se corta cuando bebemos zumo de naranja. ¿Alguien en la sala que no tenga ácidos en el estomago? Pues está todo dicho, si no se corta porque tomamos leche se cortará cuando llegue al estómago, y no tiene por qué sentar mal. Puedes mezclar tranquilo.
  5. Comer naranjas es malo para la diabetes: Esta exquisita fruta es famosa en el mundo entero por su Vitamina C, no por el azúcar. Te puede ayudar a seguir una dieta equilibrada, incluso con el objetivo de prevenir la diabetes. Puedes estar tranquilo, aunque siempre es mejor, tal y como nos dicen los anuncios de la tele, consultarlo con tu farmacéutico.
  6. Si cuelas el zumo de naranja pierde propiedades: la pulpa de la naranja es la que aporta la fibra necesaria para ayudar a nuestro sistema digestivo a eliminar residuos, ¡que no te la cuelen!
  7. El zumo de naranja con agua y miel reduce o evita la fiebre: siempre duele tener que quitarles la razón a nuestras madres y abuelas, pero el zumo de naranja no es un brebaje mágico. Es verdad que la Vitamina C ayuda a prevenir el resfriado, pero solamente ayuda con su recuperación.
  8. Si añades azúcar al zumo pierde propiedades: lo máximo que le puede suceder al zumo si le añades azúcar es que haya más hidratos de carbono simples, que en gran medida pueden ser perjudiciales. En cualquier caso te recomendamos beberlo sin azúcar, está delicioso y es mucho más sano.
  9. Los exprimidores de plástico echan a perder un buen zumo: ¿sabías que el plástico es un material neutro? ¿y que todavía más si es plástico especial para alimentos? Incluso es mejor que el metal, aunque la diferencia es muy poca. Así que tranquilo, puedes seguir exprimiendo los zumos con el exprimidor de plástico de la abuela.

Ahora ya eres prácticamente un experto sobre la naranja, y es que nuestras abuelas tenían razón cuando nos decían: “a la cama no te irás sin aprender alguna cosa más”.