Hay muchos tipos de frutas y entre sí presentan un gran número de diferencias; la variedad, madurez, el tamaño, la marca, etc. Estos factores influyen y determinan su precio en el mercado y a continuación te lo explicamos de manera detallada.  

El tamaño o calibre: se representa según los milímetros que mide cada pieza o según el número de piezas que caben en una caja determinada; cuantas menos quepan mayor será el calibre. Generalmente la fruta de gran tamaño es más cara.

La categoría: la categoría es el estatus que adquiere la fruta según criterios como su aspecto, el tamaño, sus defectos… Antes de ser comercializada la fruta adquiere una categoría; secundaria, primaria y extra, siendo ésta última la más alta. A la hora de comercializarse, el precio y el envase irán acorde con el estatus de la fruta.

La madurez: La madurez de la fruta también juega un papel importante en su precio. Cuánto más madura esté la fruta, menor será su precio porque menor será su tiempo de vida útil.

La temporada: Siempre es aconsejable consumir la fruta que la tierra de en el momento del año en el que estemos; es más fresca y tiene mejor sabor por no haber estado almacenada. Las frutas son más caras a principios de temporada y, de hecho, el consumo de alguna de ellas no es recomendable en este momento, porque no han llegado a su mejor punto (las naranjas, por ejemplo, son más ácidas a principio de temporada).

La variedad: Evidentemente la variedad de la fruta es un factor que tiene mucho que ver con su precio de venta. Las naranjas salustianas, por ejemplo, son mucho más caras que cualquier otro tipo de naranja debido a que son muy jugosas y dulces. Otro ejemplo son los tomates Cor de Bou; una sola unidad de éstos tiene el mismo precio que una bolsa de tomates de otro tipo.

El origen: El origen de la fruta es siempre un factor que influye en su precio, y en general el producto nacional es siempre más económico que el extranjero.

¿Sueles comprar fruta? ¿Cuál te resulta más cara?